El cielo se oscurece mientras el día se transforma en noche. La duración de un eclipse total de sol es corta y dura apenas unos minutos pero, para muchas personas es una experiencia inolvidable.

Ciento de miles de personas se han concentrado en Chile y Argentina, dos de los países que mejor posición tienen respecto al fenómeno, para contemplarlo. "Queríamos verlo, al menos una vez en la vida", comenta uno de los espectadores, entusiasmado.

 

Los Incas decían que los eclipses se producían porque los dioses se enfadaban con los hombres y los mandaban a la oscuridad. Pero para los 4.000 habitantes, ha sido una lotería.

Los científicos se han colocado en lo alto de la cordillera, lejos de la contaminación lumínica para poder analizar en profundidad el eclipse solar, también denominado 'gran eclipse sudamericano'. Este suceso no volverá a repetirse hasta, al menos, el siglo que viene.