La Patrulla Fronteriza de Estados Unidos (CBP, en inglés) detuvo a 1.036 inmigrantes cerca de El Paso, en Texas (EEUU), en la frontera con México, en el que constituye el mayor grupo de indocumentados apresados cuando intentaban atravesarla, informaron las autoridades.

El presidente estadounidense, Donald Trump, tuiteó este jueves que "ayer, agentes de la Patrulla Fronteriza aprehendieron el mayor grupo de extranjeros ilegales: 1.036 personas que cruzaron ilegalmente la frontera en El Paso sobre las 4am. Los Demócratas necesitan permanecer junto a nuestra increíble Patrulla Fronteriza y arreglar finalmente las brechas en nuestra Frontera".

El mandatario acompañó su mensaje con un vídeo grabado por una cámara de seguridad, donde supuestamente se ve a un grupo de personas cruzando por una brecha en la valla que separa México de Estados Unidos. Según la cadena de televisión NBC, que citó a funcionarios y un documento oficial, de ese grupo de indocumentados, al menos 934 viajaban con familiares, 63 eran menores no acompañados y 39 eran adultos que se trasladaban solos y otros no identificados.

Todos esos inmigrantes, de acuerdo al canal, procedían de países de Centroamérica, como Guatemala, de donde son originarios 515; Honduras, de donde venían 135; o El Salvador, de donde procedían 76.

En meses recientes ha aumentado el flujo de inmigrantes, en su mayoría familias y menores no acompañados procedentes de Centroamérica, que llegan a la frontera de Estados Unidos con México. Las autoridades arrestaron a 98.977 migrantes indocumentados en la frontera con México en abril, la mayor cifra de los últimos seis meses, de los cuales 8.897 eran menores no acompañados, informó a comienzos de mayo la CBP.

Con esas detenciones ascienden ya a 460.294 los arrestos de migrantes en el linde desde el inicio del presente año fiscal 2019, que comenzó en octubre pasado.

Hace una semana, EEUU reveló la muerte en septiembre pasado de una niña migrante salvadoreña de 10 años mientras se encontraba en un centro de detención, lo que supone el sexto caso de un menor de edad que fallece bajo custodia del Gobierno en los últimos meses.