Isabel II

Mensajes encubiertos y un homenaje muy especial a Isabel II a través de las joyas de Kate y Meghan

Las dos princesas, durante el cortejo fúnebre de este miércoles, portaron algunas joyas de la reina difunta en señal de recuerdo y homenaje.

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El cuerpo de Isabel II se encuentra ya en el Parlamento británico, en la sala más antigua e importante de la cámara, conocida como Westminster Hall. Por allí, miles de ciudadanos han acudido para despedir a la que ha sido la reina más longeva de la historia del Reino Unido.

Los colores, los bolsos, los sombreros o las joyas han sido parte del estilo que ha definido durante estos 75 años de reinado a Isabel II y que, en parte, estuvieron presente este pasado miércoles en el traslado de sus restos mortales y la misa posterior ofrecida por el arzobispo de Canterbury.

Los detalles del cortejo fúnebre

Kate Middleton y Meghan Markle, a pesar de la distancia que mostraron durante todo el acto, tuvieron algo en común. Ambas decidieron portar objetos personales de la reina de Inglaterra para rendir homenaje en uno de los días más difíciles para la Corona británica.

Sus reverencias, vestimentas y joyas fueron muy comentadas en redes sociales. La princesa de Gales eligió para la ocasión un broche, obsequio de la reina, que sólo había lucido en 2017 en Bélgica. Precisamente los broches fueron la sueña de identidad de la soberana, junto con los sombreros y, según se calcula, podría tener más de 100.

Asimismo, la mujer del príncipe Guillermo apostó por unos zarcillos históricos y llenos de valor sentimental: eran de su suegra, Lady Di.

Por su parte, la duquesa de Sussex optó por unos pendientes de aros con perlas que Isabel II le regaló en su boda y que llevó hace 4 años en el primer y único acto oficial que compartió con la abuela de su marido, el príncipe Harry.

No sólo Kate y Meghan recordaron a Isabel II a través de sus joyas. La princesa Ana, la única hija de la difunta reina de Inglaterra y Felipe de Edimburgo, también acudió al cortejo con unos pendientes que su madre le había regalado en 1992, en su boda con el vicelamirante Timothy Laurence.

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