El portavoz de la Policía de Sri Lanka, Ruwan Gunasekara, ha informado de que se han hallado los cuerpos de 15 personas, entre ellas seis menores, tras enfrentamientos entre agentes y presuntos milicianos, en los que se ha registrado un tiroteo y una explosión en la ciudad de Sainthamarudu, en el este del país.

"Los cuerpos de 16 personas han sido hallados dentro de una casa en Sainthamarudu, Kalmunai, donde tuvo lugar una explosión durante una operación de búsqueda", ha anunciado Gunasekara, según ha recogido la cadena First News. Además, las autoridades han encontrado fuera de la casa los restos de tres personas que la Policía sospecha que son terroristas suicidas.

Durante la noche de este viernes, la Policía del país ha realizado una serie de redadas en el marco del operativo para localizar y detener a las cerca de 140 personas que, según indicó el presidente ceilandés, Maithripala Sirisena, estarían relacionadas con el atentado del Domingo de Resurrección.

Uno de los registros se ha llevado a cabo en un local de la ciudad de Sainthamarudu, donde se cree que se habrían fabricado los chalecos explosivos utilizados en el atentado.

Durante el registro, realizado por la Policía junto al Ejército, las personas que se encontraban dentro de la instalación comenzaron a abrir fuego y también se registraron explosiones.

Gunasekara ha subrayado que ningún miembro ni de la Policía ni del Ejército han sufrido lesiones durante los enfrentamientos y ha instado a la población a que no se crea los rumores.

Mientras, durante el tiroteo han muerto al menos tres personas, que han sido identificadas como dos atacantes y un civil y otras tres personas han resultado heridas.

Además, el portavoz de la Policía ha detallado que se han detenido a otros 20 sospechosos en operaciones en las últimas 24 horas. El Gobierno teme que se produzcan nuevos ataques, y Gunasekara ha informado que el toque de queda que iba a regirse entre las 22.00 del viernes y las 4.00 del sábado (hora local), continuará activado. Las calles de Colombo, la capital, lucían desiertas por la tarde, ha informado Reuters.

Las autoridades ceilendesas habían pedido a los musulmanes que este viernes no participaran en rezos colectivos para prevenir posibles ataques de represalia contra la comunidad islámica. Sin embargo, cientos de fieles han desafiado los llamamientos a permanecer en casa y cerca de 10.000 militares se han desplegado en centros religiosos para protegerlos.