Al menos once soldados afganos y cuatro insurgentes murieron y diez militares más resultaron heridos en un ataque suicida contra las instalaciones de una unidad del Ejército afgano en Kabul que las autoridades han dado por concluido tras más de cinco horas de tiroteo.

El ataque contra las instalaciones de un batallón del Ejército afgano situado cerca de la Academia Militar Marshal Fahim en el área de Oargha, en el oeste de Kabul, comenzó hacia las 5.00, hora local (0.30 GMT), y se prolongó durante cinco horas, afirmó el portavoz del Ministerio de Defensa, Dawlat Waziri.

Waziri detalló que dos insurgentes murieron durante el ataque al detonar los explosivos que portaban, otros dos fallecieron durante el tiroteo y un quinto fue capturado con vida. El portavoz añadió que además once soldados murieron y otros 16 resultaron heridos y fueron evacuados a un hospital militar, donde está siendo tratados. El área está "totalmente bajo control de nuestras fuerzas de seguridad y la situación está volviendo a la normalidad", concluyó el portavoz del Ministerio de Defensa. El grupo terrorista Estado Islámico asumió la autoría del ataque.

El ataque suicida se produce después de que el pasado sábado un atentado en Kabul con una ambulancia cargada de explosivos causara 103 muertos y más de 200 heridos. Ese atentado tuvo lugar justo una semana después de otro ataque contra civiles en el Hotel Intercontinental de la capital afgana en el que perdieron la vida más de una veintena de personas, 14 de ellos extranjeros.

De acuerdo con la UNAMA, el conflicto afgano se cobró la vida de 3.498 civiles y causó 7.920 heridos en 2016. Durante los nueve primeros meses de 2017 se ha registrado una reducción del 6 % con relación al mismo periodo del año anterior, con 2.640 fallecidos y 5.379 heridos, según la UNAMA, que también señaló que cada vez pierden la vida más civiles en enfrentamientos de los actores armados sobre el terreno.