Atentados del 11 de septiembre de 2001

Matías Prats se emociona al recordar los atentados del 11-S: "Es lo que más me ha marcado"

Un sincero y emotivo Matías Prats revive las emociones que le brotaron cuando transmitió en directo los atentados del 11-S de 2001 y explica a su compañero y amigo Manu Sánchez cómo le marcaron 20 años después.

En resumen

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Este sábado se cumplen 20 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, que cambiaron el mundo moderno. También cambiaron al periodista Matías Prats Luque y a la historia de la televisión en nuestro país. Dos décadas después, el mítico presentador de Antena 3 Noticias responde a las preguntas de Manu Sánchez en directo en una emotiva entrevista que vuelve a removernos a todos por dentro.

¿Cómo es posible que después de 20 años escuchándote y viendo esas imágenes se sigan poniendo los pelos de punta?

Es así, es algo estremecedor. Han pasado muchos años, se nota incluso en la propia imagen del presentador, cómo ha variado a través de este tiempo. Aquella secuencia es imborrable para los que la pudimos vivir tan de cerca como en aquella ocasión. Y vuelves a contemplarla, pasa el tiempo y a ti te pasa, y te ocurre como a mí, que efectivamente nos deja perplejos. Pensamos que es algo inaudito que no ha podido ocurrir y se estaban produciendo en ese mismo momento que abrimos el informativo.

Te he oído decir que de alguna manera los atentados cambiaron a Matías Prats, el periodista y la persona

En primer lugar, lo que sí es cierto es que sigo llevando ese 11-S porque cada vez que se aproxima la fecha vuelvo a revivirlo. Es verdad que con la ayuda también de las propias imágenes: lo ves, te oyes, te escuchas y recuerdas lo que pasó aquel día. De todo lo que he tenido a lo largo de este tiempo de mi vida profesional, sin duda es lo que más me ha dejado marcado.

Sí que es probable que hubiera un antes y un después, no solamente para Matías, sino fundamentalmente para para Antena 3. No digo ya para el mundo de la televisión porque fue la transmisión más vista en la historia y seguramente no habrá otra con tanta incidencia y con tanta tanto aforo como aquella. A Antena 3 nos puso los servicios informativos en el mapa y fue la primera semilla que empezó a variar la historia de la propia televisión en nuestro país. A partir de entonces nos hicimos algo más mayores, nos conocieron más y sembramos la la semilla y la oportunidad de cambiar la inercia de la televisión pública, que era la que abrumadoramente mandaba en los espacios informativos

Fueron muchas horas para todo el conjunto de profesionales que estábamos y no me quiero dejar absolutamente a nadie. Yo estuve solo los primeros minutos durante una hora y media. Después se sumaron Ernesto Sáenz de Buruaga y el inolvidable Jesús Hermida. La aportación de Ricardo Ortega desde allí también fue básica. Yo estaba completamente arropado por los compañeros y todo el mundo estaba intentando echar una mano a ayudar para tener una información que no encontrábamos prácticamente en ningún sitio porque no sabíamos lo que estaba ocurriendo. Tuvimos que ir improvisando a raíz de lo que estaba ocurriendo en ese instante.

Es 'Dios santo' es histórico y te salió del alma, ¿no?

Yo asistí aquella transmisión de la manera más humana posible. Los acontecimientos superan a cualquiera. No podías estudiar, no podías reflexionar, no podías preparar lo que ibas a decir porque brotaba espontáneamente. Yo creo que es una de las cosas que seguramente me hayan sabido perdonar los espectadores, porque aquella fue una transmisión, como no podía ser de otra manera, atropellada y sin saber lo que estaba sucediendo realmente. La reacción tanto de Ricardo como mía en aquellos momentos fue humana, fue espontánea y había que decir lo que estaban diciendo la inmensa mayoría de las personas que asistían a ese momento a través de la televisión.

Me enseñaste a que nunca puedes perder de vista lo que está sucediendo en la pantalla y que no se puede beber antes de un directo

Eso me lo transmitió mi padre, que se enfrentaba muchas veces a transmisiones larguísimas desde el punto en el que se encontraba. A lo largo de esa tarde yo no me acordé ni de comer, ni de beber, ni de absolutamente nada, estaba absorto en la imagen.

20 años después, vas a estar mañana a la misma hora, en el mismo lugar y haciendo lo mismo

Eso sí que es verdad que no lo podía pronosticar porque ya uno va teniendo una edad en la que cada año te planteas qué va a ser de ti. Las circunstancias me van a poner mañana en la mismísima situación que estaba entonces, a la misma hora y, afortunadamente, con 20 años más.

¿Has estado después de los atentados en ese lugar de Nueva York?

He estado en Nueva York pero no en el lugar porque cuando estuve estaba todavía en obras y no vi las consecuencias del ataque. Lo que sí me acuerdo perfectamente es de mi visita a las Torres Gemelas antes del ataque. Aquellas torres eran impresionantes, te ponías abajo y sentías vértigo al mirar hacia arriba. Imagínate lo que era estar en la azotea de ese edificio.

¿Tienes algo guardado de aquel día?

No, tengo guardado lo que viví. Lo tengo muy bien guardado porque llevo dos o tres noches recordando las imágenes. Me emociona porque puede ser que el tiempo y lo que soy ahora me empuje a emocionarme un poco más. La sensibilidad suele ir más a lo largo de los años.

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