CALMA EN LA ZONA

Más de 20.000 civiles sirios regresan a sus hogares en Deraa tras el acuerdo entre oposición y mediadores rusos

Están regresando a sus hogares en Siria después de la entrada en vigor de un alto el fuego entre las fuerzas de Damasco y las facciones. No obstante, miles de familias temen regresar a las poblaciones que están controladas por el ejército por miedo a represalias.

Una niña camina en Deraa

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Más de 20.000 civiles han regresado a sus hogares en la provincia siria de Deraa (sur), después de que haya cesado la violencia gracias a un acuerdo alcanzado ayer entre las facciones opositoras y los mediadores rusos, tras dos semanas y media de ofensiva del ejército contra los rebeldes.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó de que esos residentes volvieron a sus casas en las pasadas 24 horas, desde la entrada en vigor de un alto el fuego entre las fuerzas de Damasco y las facciones, en las localidades que no fueron tomadas por las tropas gubernamentales como Busra al Sham, Al Taiba, Umm al Mayazin, Al Yiza y Al Garaya Oriental.

Mientras, la ONG señaló que miles de familias temen regresar a las poblaciones que están controladas por el ejército y sus aliados, como Saida, Al Hirak, Al Naima y Kahil, por miedo a posibles represalias y a ser arrestados. También informó de que en esas localidades conquistadas por las fuerzas gubernamentales durante su ofensiva, los efectivos leales al presidente sirio, Bachar al Asad, están entrando en las casas y robando muebles, por lo que los habitantes temen que no cumplan con las condiciones acordadas con los negociadores rusos, entre las que figuran no perseguir a los opositores ni obligarles a alistarse en el ejército.

El Observatorio destacó que reina la calma en toda la provincia, después de días de intensos ataques aéreos, de artillería y con misiles del ejército y de la aviación rusa, que se detuvieron ayer tras la firma del pacto. Por su parte, la sala central de operaciones del Ejército Libre Sirio (ELS) en el sur del país dijo en un comunicado que el acuerdo es "imprescindible para poner fin al derramamiento de sangre" y para proteger a los civiles "de la matanza y del desplazamiento".

Según los rebeldes, los mediadores rusos garantizarán que las fuerzas leales a Al Asad no entrarán en los pueblos y localidades de Deraa, donde está previsto que se despliegue la policía militar rusa. También se comprometieron a que puedan empezar a regresar los desplazados, así como las instituciones civiles para administrar los asuntos de los ciudadanos, además de reabrir las carreteras para el movimiento de personas y mercancías.

Según el ELS, los combatientes entregarán las armas pesadas y medianas de forma gradual, a condición de que las fuerzas gubernamentales se retiren a las zonas donde se encontraban antes del comienzo de la ofensiva el pasado 19 de junio. En este periodo, más de 300.000 personas se han visto desplazadas por los combates y 159 han fallecido, según el Observatorio.

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