PROCEDENTES DE SIETE PAÍSES

Manifestantes y jueces tratan de bloquear el decreto de Trump que impide a los musulmanes entrar en EEUU

Un centenar de viajeros fueron detenidos el pasado sábado pero el decreto de una jueza de Brooklyn ha sido clave para desbloquear su situación. A su decisión se han sumado tres jueces de otros estados.

Publicidad

Desde que el pasado sábado se anunciara el decreto de Donald Trump que impide entrar en EEUU a ciudadanos procedentes de siete países musulmanes, la repulsa a esta medida no ha cesado.

La medida mantuvo retenidas a 109 personas, de los que aún quedan 20. La sentencia de una jueza de Brooklyn, ha sido clave para desbloquear la situación de todas estas personas. Todos proceden de una lista negra de siete países:

Mientras, miles de ciudadanos, en los aeropuertos más importantes, desde San Francisco a Nueva York, apoyados por algunos políticos, exigen la derogación total de este decreto.

Pero no todos los pasajeros han tenido la misma suerte. Una familia iraquí de cinco miembros fue repatriada desde El Cairo después de que les impidieran embarcar con destino EEUU. Habían estado dos años validando su documentación.

Trump ha justificado la medida a través de Twitter, criticando la situación migratoria en Europa y en el resto del mundo. "Estados Unidos necesita fronteras fuertes ahora", ha asegurado el presidente.

Los fiscales generales de 16 estados de EEUU condenan el veto de Trump

Los fiscales generales de 16 estados de EEUU también han condenado el veto temporal a la entrada de refugiados y de ciudadanos de siete países de mayoría musulmana.

"Condenamos la orden ejecutiva inconstitucional, anti-estadounidense e ilegal del presidente Trump", afirmaron los procuradores, que dicen representar "más de 130 millones de estadounidenses y residentes extranjeros" en sus estados.

En un comunicado conjunto, los fiscales, de estados gobernados tanto por demócratas como por republicanos, remarcaron su "compromiso de garantizar que la menor gente posible sufra la situación caótica que (la orden de Trump) ha creado".

"Trabajaremos juntos -afirmaron- para garantizar que el Gobierno federal obedezca la Constitución, respete nuestra historia como nación de inmigrantes y no acose a nadie por su origen nacional o fe".

Publicidad