La Policía mexicana ha rescatado a un niño de seis años que se encontraba maniatado y encerrado en un cuarto de madera cerrado con una cadena y un candado.

Los agentes acudieron hasta el lugar tras recibir una llamada de los vecinos, que alertaron de que el menor, que se identificó como Beto, no paraba de gritar. Según medios locales, el niño sufría malos tratos desde hacía meses y presentaba un cuadro de desnutrición.

Los vecinos alertaron de que el niño era víctima de malos tratos por parte de su familia y que incluso sus padres le sometían a vejaciones. El pequeño presentaba golpes e incluso quemaduras de cigarros en varias partes de su cuerpo, según narran medios locales, que recogen el testimonio de varios vecinos que alertaban de que la familia del menor "es problemática".

Una vez que los agentes le rescataron, apreciaron las heridas y cicatrices que presentaba el niño además de marcas alrededor del cuello, en la espalda y estómago.

Una vez que el niño fue atendido por los servicios de emergencias, la Policía detuvo a dos personas, una mujer de 46 años que dijo ser tía del niño y un joven de 22 años.