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TRUMP CONTRA SUS SERVICIOS SECRETOS

El FBI, un poder en la sombra que puede poner en riesgo la continuidad de los presidentes de Estados Unidos

El presidente de Estados Unidos busca revisar los poderosos servicios de inteligencia del país, una operación de limpieza sin precedentes. La desconfianza se ha instalado en la Casa Blanca, pero no sería la primera vez que filtraciones del FBI fuerzan la dimisión de un presidente. Manejan información tan delicada y sensible que son, en sí mismos, otro poder en la sombra.

Si el FBI tuviese un rostro sería el de Edgar Hoover. Estuvo al frente de la agencia durante casi cincuenta años y en ese tiempo recopiló secretos de personajes conocidos y muy importantes. Entre ellos, algunos presidentes como John Kennedy, con quien nunca tuvo buena relación. De él guardaba devastadora información, como sus aventuras extramaritales, como la que tuvo con Marilyn Monroe.

Pero si algún escándalo golpeó una presidencia fue el escándalo Watergate. En la sede del partido demócrata fueron descubiertos en 1972 cinco intrusos, que fueron acusados de robo. El asunto huybiera quedado ahí, de no ser por dos jóvenes periodistas del Washington Post que destaparon toda una trama de conspiración y espionaje contra los demócratas. Lo hicieron con la ayuda de una fuente anónima que resultó ser el número dos del FBI. Años más tarde, en 1974 el presidente Nixon dimitía.

Las conversaciones grabadas entre Mónica Lewinsky y Bill Clinton sacaron a la luz una relación que a punto estuvo de costarle la presidencia.

Son escándalos, secretos e intrigas que han hecho tambalear el poder.

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