La Policía de Los Ángeles ha protagonizado una curiosa actuación en mitad de una playa.

Los agentes de la Policía tuvieron que introducirse en el agua y saltar las olas para detener a un sospechoso de robo.

Capturar al ladrón les llevó alrededor de 30 minutos y pudieron hacerlo gracias a que este tropezó dentro del agua y los agentes pudieron rodearle y ponerlo bajo custodia.