El vídeo muestra a unos oficiales de la Guardia Costera de los Estados Unidos en un arriesgada operación contra el narcotráfico en el Océano Pacífico.

Como se aprecia en las imágenes, uno de los agentes se sube al submarino y ordena, a los miembros que se encuentran en el interior, que abran la escotilla, sin conocer si sus tripulantes iban armados.

Los guardias sospechaban que los narcotraficantes procedían de Colombia y de Ecuador, por lo que la intervención era de máximo riesgo. Finalmente proceden a la detención e incautan 8.000 kilos de cocaína valorada en 300 millones de euros.