La Policía británica en una fotografía de archivo

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Manchester

Juzgan a una mujer por el asesinato de Emily Jones, una niña de 7 años degollada ante sus padres en un parque de Manchester

La mujer aprovechó un despiste de los padres y se abalanzó sobre la pequeña para cortarle el cuello con un cuchillo en Manchester.

Una mujer de 30 años está acusada de asesinar a Emily Jones, una niña de siete años, con un cuchillo artesanal mientras jugaba en su scooter en Queen's Park, en Bolton (Manchester). Eltiona Skana le hizo un profundo corte en el cuello a la pequeña, que le provocó la muerte. La niña fue asesinada en el parque con su padre, Mark Jones, y su madre, Sarah Barnes, cerca.

Skana, que es originaria de Albania pero ha estado viviendo en el Reino Unido desde 2014, estaba sentada en un banco y armada con un cuchillo, que había comprado ese mismo día en una tienda en el centro de la ciudad de Bolton, Manchester.

La niña se encontraba jugando en el parque donde su padre la había llevado por la tarde del Día de la Madre a principios de este año. Su madre Sarah Barnes también estaba en el parque haciendo jogging en ese momento, según han declarado ante el juez en Minshull Street Crown Court, Manchester.

Según publica el diario británico Daily Mail, la acusada se encontraba en un banco sentada con un cuchillo en la mano. Mientras se acercaba a Emily, la escuchó llamar a su madre, pero ésta no se dio cuenta debido a la distancia que las separaba y a que Sarah Barnes tenía puestos unos auriculares.

Fue entonces cuando la pequeña se movió y Eltiona la agarró y, en un movimiento, le cortó la garganta con el cuchillo y luego la tiró al suelo. "No hubo interacción entre Emily y la acusada. La herida fue insuperable y Emily murió poco después. Después de empujar a Emily al suelo, la acusada se escapó", ha asegurado el fiscal. La presunta asesina gritó: "Trató de matarme", mientras apuñalaba a la niña.

Antes del ataque, el testigo Ian Robinson había notado a una mujer, que coincidía con la descripción de Skana, que estaba sentada con las piernas cruzadas junto a un banco en el parque. El fiscal ha explicado que la atención del testigo se centró en ella debido a lo que describió como su comportamiento agitado: "Él notó que ella tenía una mirada ausente en su rostro y no parecía encajar en su entorno".

Skana, de 30 años, originario de Albania, comparecerá en la audiencia por videollamada desde Hospital Rampton en Nottinghamshire. Ella se declaró culpable de homicidio involuntario el 22 de marzo, por motivos de responsabilidad disminuida, una defensa parcial por asesinato.

La Fiscalía ha asegurado que aunque se acepta que el acusado tiene y ha tenido dificultades de salud mental durante varios años, es el jurado quien debe decidir si se trata de un caso de asesinato en lugar de homicidio involuntario.

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