G20

Joe Biden se disculpa con Emmanuel Macron por la crisis de los submarinos: "No lo hicimos con mucha elegancia"

Joe Biden reconoció la "torpeza" de Washington en la crisis de los submarinos con Francia y alabó al país galo como su "más antiguo y leal" aliado, del que dijo que es "extremadamente valioso".

Joe Biden se disculpa con Emmanuel Macron por la crisis de los submarinos: "No lo hicimos con mucha elegancia"

Publicidad

El presidente de Estados Unidos, Joe Bide, y el de Francia, Emmanuel Macron, sellaron su reconciliación en Roma, donde se reunieron por primera vez tras "la crisis de los submarinos". Biden y Macron comparecieron cordiales ante los medios de comunicación antes del comienzo de la reunión en la Embajada de Francia ante la Santa Sede.

"Lo que hicimos fue torpe. No lo hicimos con mucha elegancia", declaró Biden. "Tenía la impresión de que había ocurrido cosas que no ocurrieron. Creía que Francia había sido

informada de antemano sobre el acuerdo y no lo fue. No lo sabía. Lo juro por Dios", aseguró el presidente estadounidense.

En su turno de palabra, Macron ha preferido centrarse en los progresos diplomáticos realizados entre ambos países tras la crisis, que llegó a valorar como una oportunidad positiva porque

"desde entonces hemos activado un esfuerzo común, una respuesta política y una cooperación fortalecida entre Estados Unidos y Francia, y tenemos que mirar hacia el futuro", manifestó.

En un comunicado conjunto emitido al término de la reunión, ambos reafirmaron "su determinación de fortalecer la cooperación bilateral y transatlántica en pro de la paz, la seguridad y la prosperidad en todo el mundo".

La esperada reunión en la víspera de la cumbre de líderes del G20, que se celebra este sábado y el domingo en la capital italiana, comenzó con más de una hora de retraso debido al cordial encuentro de Biden con el papa Francisco celebrado al mediodía y que se extendió mucho más de lo previsto.

Mientras Biden y Macron se reunían en Villa Bonaparte, la sede de la Embajada francesa ante la Santa Sede, sus esposas, Jill y Brigitte, se encontraron en un restaurante del centro de la capital, junto al Tíber.

Publicidad