Una nueva forma de cultivar alimentos está creciendo, sobre todo, en varios países asiáticos y Estados Unidos. Son los huertos verticales, una nueva forma de cultivar que consiste en posicionar las bandejas apiladas hacia arriba. Una idea que se remonta a los antiguos jardines colgantes de Babilonia y que ahora se reconoce como una forma de solventar la escasez de alimentos en muchos lugares del mundo.

Los huertos verticales utilizan un 95% menos de agua que la agricultura tradicional y, además, prescinde de productos químicos, como los pesticidas. La producción es tan rápida, que las plagas no tienen tiempo de atacar las cosechas.

Otra ventaja es el ahorro de espacio. Su disposición vertical hace que cualquier espacio sea óptimo para cultivar alimentos.

No obstante, los huertos verticales tienen una desventaja: un consumo energético más alto. Se debe a que, al estar las bandejas apiladas verticalmente, una encima de la otra, no es posible utilizar la luz solar para el cultivo, por lo que se utilizan bombillas LED.

Aún así, esta forma de agricultura ofrece un menor consumo de agua y un mayor sabor en los alimentos, más naturales y libres de productos químicos.