Carrie Lam, la jefa del Ejecutivo hongkonés, ha anunciado que suspenderá temporalmente la propuesta de ley de extradición a China que originó grandes movilizaciones sociales en rechazo a la medida, justo un día antes otra gran manifestación.

La polémica ley por la que China, Macao y Taiwan podrían pedir la extadición de criminales, ha supuesto un masivo rechazo por parte de gran parte de la sociedad que ha protestado en una de las mayores manifestaciones de la historia reciente de Hong Kong. La gran movilización terminó con escenas de violencia entre los manifestantes y la policía que han avivado el conflicto y la polémica.

El motivo de este rechazo es que los ciudadanos temen que China pueda coartar la libertad de las personas con juicios y detenciones injustas en su beneficio. Lam, ha insistido en su intención de "mantener el contacto con la sociedad, con una actitud abierta", tratando de responder a las demandas sociales.

Pero también se ha encargado de destacar que la suspensión es solo temporal. Con esto, también ha aprovechado para mostrar su apoyo a las fuerzas policiales que actuaron para contener las movilizaciones. Un total de 70 personas resultaron heridas tras la actuación policial contra los manifestantes que, según Lam, "llegó un momento en que se convirtieron en una revuelta".