Un hombre del Bronx (Nueva York) ha sido acusado de la muerte de su hijo, de un mes. Christian Rodríguez, de 24 años, confesó a los investigadores que "golpeó accidentalmente" la cabeza del bebé contra el marco de una puerta, y después de enfadó porque el pequeño no dejaba de llorar, razón por lo que "lo tiró al suelo".

Esta es al menos la segunda vez que Christian ha sido acusado de algo similar, según publica The New York Post. Anteriormente se declaró culpable de un cargo de delito menor en 2015 que involucraba a un hijo diferente: le dejó los dos ojos morados a los 3 meses de edad.

Christian dijo a los detectives que sostenía al bebé con la mano derecha, "intentando maniobrar con el cochecito hasta el dormitorio [cuando] Aiden se golpeó la cabeza contra el marco de la puerta". "Solo se golpeó la cabeza una vez. Escuché un pop", relata el acusado.

Pero Christian luego reconoció que había más en la historia. "Está bien, accidentalmente golpeé la cabeza de Aiden contra la puerta y él no paró de llorar. Me enfadé y tiré a Aiden al suelo", agregó.

Aiden, con solo 38 días de edad, no tenía pulso y no respiraba cuando llegó al Hospital Lincoln. Un examen de TAC muestró una larga lista de lesiones, que incluían varias fracturas en el cráneo, múltiples hemorragias cerebrales, hematomas en ambos lados de la cabeza y "un desplazamiento de la línea media de 3 milímetros del cerebro del niño", señala el informe.