No ha transcendido su imagen, tampoco su nombre, pero sí se ha propagado la noticia de su gesto tan generoso.

Un anónimo ha pagado las habitaciones de hotel a 70 personas sin hogar que durante la ola de frío extremo que azota Chicago acampaban en una carpa. Su única fuente de calor eran unas estufas de propano donadas.

Esta persona tomó la decisión cuando una de esas estufas de propano explotó, sin causar heridos, y esto provocó que se tuvieran que retirar el resto de aparatos.

El Chicago Fire Department publicó en su cuenta de Twitter sobre los peligros de los tanques de propano y pidió a la población que quienes quisieran ayudar lo hiciesen de otro modo.