Se ha celebrado el desfile militar en el que Francia presume de su poder militar al que han acudido miembros de la Unión Europea como Ángela Merkel.

El país galo no quiere quedarse en el espacio, el nuevo campo de operaciones estratégicas, y el presidente francés, Macron, ha creado un mando francés para el espacio que se una a la primera estrategia de defensa espacial aprobada por la OTAN.

La militarización del cosmos no se detiene y ya hay 300 satélites militares.

Hace cinco meses, Donald Trump creó su nuevo ejercito espacial. Un paso más en su pugna con China por la primacía mundial. Como Washington o Moscú, Pekín puede destruir satélites desde la Tierra, pero no es rival de Estados Unidos en poder naval o aéreo.

A esta carrera armamentista se ha unido la India, como cuarto país que puede interceptar satélites en una órbita baja, y Corea del Norte e Irán ya son capaces de bloquear comunicaciones procedentes del espacio.