Los duques de Sussex, Megan y Harry, han bautizado a su hijo Archie, en una celebración privada en la que han acudido apenas 25 personas celebrada en la Capilla Privada del Castillo de Windsor.

Archie Harrison ya está bautizado. El bebé nació el seis de mayo y los padres, Meghan Markle y el príncipe Harry, han decidido volver a apostar por ese número para uno de los momentos más importantes de su hijo.

El primogénito de los duques de Sussex ha sido vestido con el faldón bautismal utilizado por más de 60 miembros de la familia real. Se trata de un faldón de encaje y seda satinada de Honiton, conjunto que forma parte de la familia y que ya lo llevó el príncipe Guillermo y la propia reina Isabel II.

El Arzobispo de Canterbury ha sido el encargado de oficiar la ceremonia, donde han estado presentes familiares y amigos. La familia real ha posado junto al príncipe Carlos, su esposa. La ausente de este evento ha sido la reina Isabel II, que tenía otro compromiso.

Los duques de Sussex se muestran felices y sonrientes de poder compartir este día y ha agradecido al público la amabilidad que han tenido de dar la bienvenida a su primer hijo.