La muerte de varios turistas estadounidenses en los últimos meses en la República Dominicana sigue rodeada de misterio, mientras las pesquisas, a las que se ha sumado el Buró Federal de Investigaciones (FBI), continúan su curso.

El pasado 31 de mayo las autoridades dominicanas informaron de la muerte, un día antes, del matrimonio estadounidense compuesto por Nathaniel Edward Holmes, de 63 años; y Cynthia Ann Day, de 49, en un hotel de la cadena española Bahía Príncipe Hotels & Resorts ubicado entre San Pedro de Macorís y La Romana, en el este del país caribeño.

Pero cinco antes, en un hotel de la misma cadena, murió la también estadounidense Miranda Schaup-Werner, de 41 años, si bien su deceso no fue revelado por las autoridades dominicanas hasta el pasado 5 de junio. El informe preliminar de las autopsias practicadas a los tres cuerpos concluye que murieron por complicaciones de salud, pero todos tenían los pulmones inundados.

Las autoridades dominicanas, que se mantienen herméticas en cuanto a las informaciones, siguen a la espera de los resultados de los estudios histopatológico y de toxicología para emitir el informe final sobre estas muertes que, según fuentes consultadas por Efe, ha llevado al Gobierno a crear una mesa de crisis para tratar el asunto.