La semana pasada se conoció que el exrey de Malasia, Mohamed V de Kelantan, y su esposa se separaban. Para poder casarse con ella tuvo que renunciar al trono, ahora se ha quedado sin esposa y sin trono.

La pareja decidió tener un hijo en común pero ahora el padre cree que el bebé que han tenido no es suyo. La madre ha subido una fotografía en su perfil de Instagram en la que se muestra orgullosa de la sangre malaya que fluye por su hijo.

El amor del exrey de Malasia y su esposa rusa ha sido tan volátil como épico. Su boda fue una fantasía multimillonaria en la que no faltó detalle con el que agasajar a sus invitados.