Las últimas palabras de un niño de cuatro años fueron "voy a jugar, ahora vengo", horas más tardes una vecina encontró al menor colgado de un puente y con signos de haber sido ahorcado en Tucumán. Alguien lo había asesinado.

Una vez encontrado al menor, lo llevaron inmediatamente al centro de Atención Primaria de Salud pero ya no respiraba por lo que los médicos no pudieron salvarle la vida.

Los padres del niño lo dejaron a cargo de su abuela y cuando regresaron la tragedia les sacudió. Las primeras investigaciones aseguran que e trata de un homicidio ya que uno de los vecinos asegura que vio al menor llorando en brazo de un hombre pidiendo que "lo bajara".

Los investigadores encontraron heridas defensivas en el cuerpo del menor. Se cree que intentó huir de un ataque sexual. Esta es la nueva hipótesis: "El niño se resistió a un intento de abuso sexual y lo mataron porque conocía al agresor". La clave está en las dos horas que pasaron en el momento en el que el menor salió a jugar.

La fiscal a cargo del caso reveló que el pequeño presentaba lesiones superficiales en las manos y en la cara.Añade que este tipo de herida se conocen como "defensivas" y tras confirmarse que el menor no fue violado se ha creado la hipótesis de que resistió a un ataque sexual. Defensa que fue su sentencia de muerte.

El otro foco de la investigación está puesto sobre el hombre que fue visto con la víctima, que para no ser denunciado organizó un suicidio: buscó un cable y colgó al niño de un puente mientras estaba vivo en lugar de ahorcarlo en unos matorrales.