El mar muerto se está evaporando a una gran velocidad. Sus aguas han retrocedido dos kilómetros. Donde antes se podían ver hoteles y restaurantes en primera línea de playa, ya no queda nada.

Los expertos achacan esta sequía a dos causas principales: La sobre explotación de minerales en la zona y al menor volumen de agua que recibe de los ríos. En estos momentos se encuentra a 429 metros bajo el nivel del mar.