Han pasado 160 años desde que el Big Ben, el monumento más emblemático de la ciudad de Londres, sonó por primera vez. Sin embargo, este aniversario la campana no podrá sonar para celebrarlo debido a las obras de restauración que desde julio de 2017 se están llevando a cabo en la torre de Elizabeth.

La antes conocida como la Torre del reloj fue construida como parte del nuevo palacio Westminster e inaugurada en mayo de 1859. Supera los 96 metros de altura y a lo largo de los años se ha convertido en el lugar más fotografiado de la capital británica. Aunque actualmente se encuentre cubierto de andamios, la esfera frontal del reloj permanece al descubierto.

Se trata del programa de conservación más ambicioso que se ha llevado a cabo en la torre y ha supuesto la total retirada de la cubierta, hecha de hierro fundido y compuesta por 3.433 piezas, para su reparación.

La campana del Big Ben, de 13,7 toneladas, permanecerá en su lugar a lo largo de las obras de restauración, que esperan que se alarguen hasta 2021. Sin embargo, ha permanecido sin sonar excepto para algún importante evento como la celebración de año nuevo.

Los operarios que trabajan en las obras encontraron una cápsula del tiempo escondida en el tejado de la torre datada de las últimas labores de restauración que se llevaron a cabo en la torre en los años 50. Contenía el nombre de todos los trabajadores del proyecto anterior así como una vieja moneda, una copia de un periódico de la época y una carta que hacía referencia a una cápsula dejada durante otros trabajos de renovación en los años 20.