Dos jóvenes fueron mordidos por tiburones este sábado con una diferencia de solo minutos en una misma playa de la costa este de Florida (EE.UU.), New Smyrna, donde son frecuentes los ataques de escualos. Una mujer y un hombre que estaban surfeando fueron los atacados, pero no sufrieron heridas de consideración, según dijo el capitán Mike Berard, del grupo de Seguridad en la Playa del condado Volusia.

La joven fue mordida en la mano y la muñeca y tuvo que recibir puntos de sutura para cerrar la herida en un hospital, y el joven resultó con una herida en un pie y fue atendido en la misma playa. Florida es el estado donde se producen más ataques de tiburones en Estados Unidos, con 269 casos de 2000 a 2009 y 218 desde 2010 hasta lo que va de 2019, según consta en el llamado Archivo Global de Ataques de Tiburón de la Universidad de Florida.

Los fines de semana de verano, cuando más personas hay en las playas y más se meten en el mar, suelen ser los días en los que más incidentes de este tipo se producen. En lo que va de este año, se han registrado 17 ataques de escualos en Florida.

El pasado fin de semana se registraron dos ataques, uno de ellos en una playa de New Smyrna y otro en una de Jacksonville, ambas en la costa este de Florida, y el lunes hubo un tercer ataque también en New Smyrna. En los tres casos las víctimas practicaban deporte con tablas dentro del agua cuando fueron atacadas y las heridas que sufrieron no fueron graves.

Las estadísticas dicen que New Smyrna Beach es "la capital de los ataques de tiburón" en el mundo. Se calcula que hay un escualo a diez pies (tres metros) de cada persona que se mete en el agua en esa playa. En los últimos 20 años solo 17 ataques de tiburón a humanos en Estados Unidos han resultado mortales, a pesar de que ha aumentado en gran manera el número de personas que realizan actividades recreativas y deportivas en el mar.

En todo el mundo, el promedio es de unas seis muertes al año por ataques de tiburón. El pasado 25 de junio una mujer estadounidense murió en Bahamas a consecuencia del ataque de un tiburón blanco mientras buceaba.