Dos criaderos de cerdos son sentenciados por venta ilegal y contrabando de semen de cerdo que escondían en botellas de champú. Se trata de Torben Soerensen y Henning Laue. El primero ha sido sentenciado a tres años de prisión mientras que Laue se enfrenta a dos años tras declararse culpable por violar las leyes de cuarentena y bioseguridad.

El tribunal del distrito de Perthe fue informado de que el semen de este animal fue importado ilegalmente desde Dinamarca entre los años 2009 y 2017. Se utilizó para un programa de cría artificial de GD Pork por lo que se descubrió que varias cerdas eran descendientes directas de jabalíes daneses.

La ministra de federal de agricultura, Bridget McKenzie, declaró que "GD Pork importó el semen ilegalmente en un intento de obtener una ventaja injusta sobre sus competidores, a través de una nueva genética". También explicó que este acto podría paralizar a toda una industria.