DECIMOTERCERA SEMANA

Disturbios en un nuevo fin de semana de protestas en Hong-Kong

Graves disturbios los que se vuelven a registrar en Hong-Kong. Por decimotercero fin de semana consecutivo miles de personas han vuelto a salir a las calles exigiendo democracia para la excolonia británica. Los manifestantes han desafiado a las autoridades al intentar acercarse a la oficina de representación del Gobierno chino en este territorio.

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La Policía de Hong Kong ha usado gases lacrimógenos y cañones de agua teñida de azul contra grupos de manifestantes que han respondido con cócteles molotov en las protestas más violentas de las últimas semanas en el territorio, alimentadas por las detenciones previas de varios activistas prodemocráticos.

Las protestas se han concentrado en la sede del Gobierno hongkonés, que ha recibido los impactos de varias de estas bombas flamígeras.

La marcha, convocada inicialmente por el Frente Civil para los Derechos Humanos, fue suspendida después de que la Policía se negara a conceder los permisos necesarios.

Los manifestantes también han lanzado piedras y otros objetos contundentes a los agentes y los asistentes a la ilegalizada marcha, que ha recorrido el barrio del Almirantazgo, que acoge a la mayoría de las instituciones.

Ante la caótica situación, la Policía ha decidido emplear agua teñida de azul para identificar mejor a los sospechosos de estos actos violentos.

"Tras repetidas e inútiles advertencias", ha explicado la Policía en un comunicado, "los agentes han empleado gases lacrimógenos y la fuerza mínima imprescindible para dispersar a los manifestantes, a los que recomienda que cesen su actividad y se vayan inmediatamente del lugar".

Al menos seis activistas han sido detenidos en las últimas 72 horas, en lo que supone una escalada de represión de las autoridades de Hong Kong, que actúan por orden del Gobierno chino, contra los manifestantes.

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