Remesa de polvorones

Publicidad

ORGANIZACIÓN SIN ÁNIMO DE LUCRO

Discapacitados de Fukushima se abren camino vendiendo polvorones

En el proyecto trabajan 209 discapacitados de 11 centros, que ven en la venta de polvorones "una fuente de fuerza para seguir adelante". La organización responsable participó en unas jornadas de promoción en la Embajada de España en Tokio.

Discapacitados físicos y psíquicos de la damnificada prefectura japonesa de Fukushima han encontrado en los polvorones una vía de financiación y, para fortalecer el negocio, la organización responsable participó en unas jornadas de promoción en la Embajada de España en Tokio. 

La organización sin ánimo de lucro Shinsei, con base en la localidad de Koriyama, a 60 kilómetros al oeste de la accidentada central nuclear de Fukushima Daiichi, comenzó a vender polvorones hechos por los discapacitados de la zona en octubre de 2014, y ya ha recaudado más de dos millones de yenes (cerca de 15.000 euros). 

"Son unos dulces que dan muchísima esperanza", dijo Miho Tominaga, miembro de la asociación, quien recuerda que tomaron la idea del restaurante de comida española Spain Shokudo de Tokio, que abasteció de alimentos y apoyo a los evacuados de la zona justo después del terremoto. 

Un día, el equipo llevó polvorones y la gente quedó "fascinada", sobre todo por su método de elaboración y por un mito que cuenta que si repites tres veces seguidas la palabra "polvorón" con uno de ellos en la boca, los sueños se hacen realidad, relató Tominaga.

En el proyecto trabajan 209 discapacitados de 11 centros, que ven en la venta de polvorones "una fuente de fuerza para seguir adelante", apuntó la voluntaria. 

Para buscar nuevas vías de promoción y potenciar el negocio, la asociación acudió a las jornadas organizadas en la embajada de España en busca de ideas, además de para plantear propuestas sobre cómo elaborar en centros para personas con discapacidad que cuenten con pocos integrantes productos que tengan buena salida al mercado. 

La iniciativa se antoja necesaria, según Tominaga, dada la "difícil" situación que viven actualmente varias de estas personas, ya que muchos residen en las casas temporales habilitadas por el Gobierno nipón tras el tsunami y el posterior accidente en la central nuclear de Fukushima en 2011. 

El cierre de estas casas está previsto para marzo del año próximo, ya que el Ejecutivo nipón estableció un período de habitabilidad de cinco años para los evacuados. 

"Es complicado, porque vamos a perder el apoyo del Gobierno central y el de Fukushima, pero estamos buscando vías para ver cómo pueden independizarse estas personas, y encontrar una forma de que puedan salir adelante y vivir por sí mismas", dijo Tominaga. 

"Estoy seguro de que Fukushima va a renacer con el apoyo de personas como ustedes", dijo por su parte el embajador de España en Japón, Gonzalo de Benito, durante el acto en referencia al significado del nombre de la asociación, "shinsei", que literalmente significa "renacer".

Publicidad