Guerra Rusia Ucrania

El diario de Alena Zagreba: la historia de la Ana Frank ucraniana

La pequeña de 15 años repite la historia de Ana Frank y lanza al mundo su diario de la guerra en Ucrania.

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Ante la devastadora guerra en Ucrania, con 42 días de combates, bombardeos y huidas, muchas veces decimos que la historia se repite, que nos recuerda a la Segunda Guerra Mundial. Alena Zagreba, no está en Ámsterdam, sino en Mariúpol, y en lugar de las tropas nazis de Adolf Hitler son las tropas rusas de Vladímir Putin. En los años 40 una joven de 15 años llamada Ana Frank protagonizó una de las historias más emotivas en aquel momento, ahora, Alena, también de 15 años, repite la historia.

Alena Zagreba tiene un diario, se ha convertido en la Ana Frank ucraniana con su relato en las redes sociales sobre las eternas tres semanas que permaneció escondida en su casa bajo el bombardeo de las tropas rusas. En los vídeos sobre cómo resistía a los horrores de la guerra en Ucrania, se puede apreciar la devastación en la casa de Alena y los alrededores. La joven grababa día a día como era su vida en una ciudad devastada, asediada por continuos bombardeos.

La pequeña ucraniana de 15 años muestra su casa, su refugio ante la ofensiva de las fuerzas del Kremlin. Cuando el conflicto estalló el pasado 24 de febrero con la entrada de soldados rusos por el este de Ucrania, Alena se encontraba con su familia en Mariúpol. Pasó tres semanas escondidas junto a su madre y su padre. La ciudad portuaria al sur del país es la más devastada de la guerra, por lo que permanecieron escondidos, sin luz, sin agua y sin calefacción.

El diario de Alena Zegreba

La pequeña de 15 años ha logrado escapar de la "apocalíptica" Mariúpol y llegar a Luxemburgo, donde ha podido lanzar su diario al mundo. En un coche llegaron a Zaporiyia para luego salir del país. "Parece que había un fuego en la cuarta planta, mi padre salió corriendo para avisar a los bomberos que no estaban lejos de aquí", decía Zagreba en uno de sus vídeos con una expresión tibia y desalentadora. Desde su edificio se podía observar la devastación, las llamas y se escuchaba el estruendo del combate y bombardeos diarios.

"Hay un incendio ahí y ya hay 35 ventanas rotas", exclamaba mientras mostraba imágenes de un arrollador incendio enfrente de su casa. "Estas cajas que recogían de hielo les servían para beber agua y lavarse", explicaba en otra página de su diario. Sus padres se jugaban la piel para salir y calentar el agua. "Bueno, al menos hemos podido calentar agua y comer pollo y sopa", detallaba más calmada.

Edificios en ruinas, colas de humo, coches en llamas, el sonido de las bombas, los cristales rotos y la destrucción son los principales protagonistas de su diario. Alena Zagreba solo piensa en volver a su ciudad y encontrarse con sus amigas. Mientras tanto, este miércoles, 6 de abril, vence el plazo que dio Moscú para el repliegue de tropas ucranianas en Mariúpol. Rusia asegura que ahora el momento de "liberar" la ciudad portuaria de Mariúpol de los "nacionalistas ucranianos".

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