Un gallo del suroeste de Francia ha sido acusado por cantar demasiado alto durante las mañanas. El animal se llama Maurice y reside en la isla francesa de Oleron. Los vecinos han denunciado a su propietaria, Corinne Fesseau. La vista del caso es este jueves pero la resolución no saldrá hasta septiembre.

Los vecinos de Fesseau, antes de denunciarla le sugirieron que se deshiciera de Maurice ya que éste les despertaba todas las mañanas durante sus vacaciones. Pero Corinne no estaba dispuesta a deshacerse del gallo, de esta forma los vecinos decidieron llevar el caso por vía judicial.

Los problemas comenzaron en 2017, cuando los vecinos empezaron a enviar cartas a Fesseau comentádole los trastornos que les ocasionaba el canto del gallo. A raíz de la denuncia se ha creado una brecha entre los vecinos de la isla. Están los que defienden a Fesseau y su gallo y los que quieren que la propietaria se deshaga de su gallo.

Tal es la defensa de los isleños que incluso han llegado a crear una asociación en defensa de Maurice: 'Los gallos enfadados de Oleron'. Se trata de un equipo que ha recogido más de 120.00 firmas a favor del gallo.