LA MARCHA TRANSCURRIÓ CON CALMA

La décima manifestación contra la reforma laboral se salda con 95 detenidos en París

El despliegue de seguridad sin precedentes, con unos 2.200 agentes, favoreció la normalidad en la manifestación. Distribuidos en varias barreras policiales, localizaron y detuvieron a hasta a 95 personas que llevaban objetos que podían provocar confrontaciones o altercados violentos. Decenas de miles de personas clamaron contra la reforma laboral en la Plaza de la Bastilla.

Manifestación en la Plaza de la Bastilla

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La policía detuvo a 95 personas en torno a la manifestación organizada en el centro de París contra la reforma laboral, sobre todo por llevar objetos que podían ser utilizados en eventuales altercados, informó la prefectura. Un portavoz de la prefectura precisó que el grueso de los arrestos se produjo en torno a la plaza de la Bastilla, lugar de inicio de la marcha, dentro de los controles establecidos en todo el perímetro para evitar que se reprodujeran los actos de violencia de otras ocasiones. En muchos casos a los detenidos se les incautaron piedras, fragmentos de cemento y otros objetos que podían ser utilizados como proyectiles.

Al menos dos de los arrestados formaban parte de la lista de un centenar de personas que tenían prohibido acercarse al lugar de la manifestación por haber estado implicadas en altercados en protestas precedentes. El portavoz indicó que no se registraron disturbios durante la marcha, aunque sí hubo incidentes en otros barrios, como en las cercanías de la plaza de la Bolsa, donde no se practicaron detenciones.

En la manifestación, cuya organización estuvo rodeada de polémica porque estuvo prohibida durante varias horas antes de que el Gobierno rectificara y diera su autorización, participaron 60.000 personas, según los sindicatos convocantes, y 20.000, de acuerdo con la prefectura. El dispositivo de seguridad tuvo una dimensión inédita, con más de 2.100 agentes desplegados, entre ellos decenas de policías de civil para pasar desapercibidos.

El primer ministro francés, Manuel Valls, que en los últimos días había reiterado su amenaza de prohibir la manifestación con el argumento de que no se repitiera la violencia del pasado día 14, cuando 28 agentes resultaron heridos, este jueves se mostró dispuesto a disolver grupos de extrema izquierda acusados de ser los responsables de los altercados. En la sesión de control en el Senado, Valls dijo que está "preocupado" por "esta violencia de la extrema izquierda y por lo que puede producir, no sólo en los próximos días y semanas, sino también en los meses y en los años venideros".

El ministro francés del Interior, Bernard Cazeneuve, recordó que desde el inicio del movimiento contra la reforma laboral, y antes de que se conocieran las cifras de hoy, había habido 1.600 detenciones por participar en acciones violentas durante las manifestaciones.

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