Kim Jong-un

Se cumplen diez años de poder de Kim Jong-un, un dictador hereditario

Kim Jong-un los conmemoró con una grandilocuente ceremonia de homenaje a su padre, Kim Jong-il, fallecido hace diez años y que le designó sucesor. A su vez, este había heredado la jefatura del estado del abuelo del actual líder, Kim Il-sung, que fundó la República de Corea del Norte en 1948.

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De Kim Jong-un se podría decir esta frase atribuida a Churchill sobre la URSS: "Es un acertijo envuelto en un misterio dentro de un enigma". Ni siquiera se sabe su edad exacta, entre los 37 y los 39. Tampoco cuantos hijos tiene. Heredó el poder de su padre y este a su vez lo había heredado de Kim Il-sung, fundador de Corea del Norte y de una dinastía de dictadores que lleva ya 73 años gobernando una de las últimas dictaduras del mundo. Kim Jong-un ha llevado a cabo más pruebas de misiles y nucleares que su padre y su abuelo juntos. Ha reforzado su imagen a nivel internacional con las cumbres con Trump, Putin, Xi Jinping y con el presidente surcoreano.

Es un dictador pop, aficionado a crear bandas como las Morambong. Entre sus muchas excentricidades: viaja con su propio retrete para que nadie pueda tomar muestras de sus excrementos y conocer su estado de salud; ha desaparecido de la vida pública varias veces desatando todo tipo de especulaciones sobre su muerte y, recientemente, es evidente que ha perdido peso. Nada de esto es trivial puesto que de su salud depende en gran medida su sucesión y la continuidad de una de las últimas dictaduras personalistas del planeta.

Educado en Suiza, habla inglés y alemán. Cuando hace diez años llegó al poder, algunos observadores vaticinaron un cierto aperturismo en uno de los regímenes más herméticos del mundo. Pero Kim Jong-un ha seguido la estela de represión y crueldad de su padre y su abuelo. Entre las muchas víctimas de la represión están uno de sus tíos y su hermanastro.

Su persona de más confianza es una de sus hermanas, Kim Yo-jong, educada en Suiza como él. Dicen que es su sucesora designada en caso de fallecimiento. En cualquier caso, Corea del Norte está a día de hoy más armada que nunca, pero también muy empobrecida. Organismos internacionales como la ONU denuncian incluso muertes por inanición. La pandemia ha contribuido a aislar aún más a un país que depende totalmente de China, su único socio comercial. Es quizá el último vestigio de la Guerra Fría.

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