Se llama Aaron Schlossberg y es seguidor de Donald Trump, abogado en Manhattan y no es la primera vez que protagoniza una polémica en Estados Unidos. En esta última ocasión, según recogen varios medios locales y un vídeo que está en las redes sociales, cargó contra varios empleados de un bar porque hablaban en español con los clientes.

Estaba esperando su turno en un local de la cadena Fresh Kitchen cuando comenzó a gritar porque empleados del local hablaban en español. "Tus empleados están hablando español con los clientes. Cada persona que he oído está hablando en español, él está hablando, él está hablando, ella también y esto es EEUU. Si yo pago para que vivan aquí, para que tengan servicio médico, lo mínimo que podrían hacer es hablar inglés", recriminaba Schlossberg.

No contento con ello, dijo que seguramente todos los trabajadores del local fueran "indocumentados" y que llamaría al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EEUU (ICE).

Algunos de los clientes que presenciaron lo ocurrido condenaron los comentarios del abogado y le recordaron que en EEUU no es inusual escuchar una lengua como el español.