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Basura espacial

Un cohete chino podría caer en zonas de Europa y España los próximos días en el regreso a la Tierra

Las autoridades chinas lo han negado, pero los fragmentos de uno de sus cohetes se van a estrellar en la Tierra en los próximos días. En la zona de riesgo está Europa, incluida España.

En resumen

China lanzó al espacio el 29 de abril un cohete. Ahora, ese mismo cohete está orbitando de manera descontrolada sobre la Tierra. ¿Qué significa eso? Que no se puede rastrear con exactitud la zona de reentrada en la atmósfera terrestre hasta unas horas antes de la caída, según confirma a Antena 3 Noticias fuentes de la Agencia Espacial Europea (ESA). Los fragmentos del cohete podrían caer el próximo 8 de mayo y España está entre los países alertados.

Se trata del cohete 'Long March 5B', pesa 21 toneladas y se lanzó al espacio para poner en órbita la primera sección de la estación espacial china el pasado 29 de abril. En un principio la nave debería haber aterrizado en un lugar seguro, pero los cálculos no fueron según lo previsto y ahora está orbitando la Tierra sin control.

El Pentágono rastrea el cohete

El Pentágono está intentando rastrear el cohete. De momento sí saben que ha orbitando a la altura de Nueva York, Madrid o Pekín pero saber el punto de entrada aún es difícil debido a la gran velocidad a la que se desplaza. Regresará a la atmósfera de la Tierra entre este sábado 8 de mayo y el lunes 10, lo que genera preocupación sobre el lugar donde pueden impactar sus restos.

En un comunicado, el portavoz del Departamento de Defensa, Mike Howard, ha asegurado que el rastreo está en manos del Comando Espacial de Estados Unidos. El cohete pesa 22 toneladas y hay temor a que alguna de sus piezas pueda impactar en una zona habitada aunque hay expertos que llaman a la tranquilidad como Jonathan McDowell del Centro de Astrofísica de la Universidad de Harvard, que se muestra optimista "No creo que la gente deba tomar precauciones. El riesgo de que haya algún daño o de que golpee a alguien es bastante pequeño" ha dicho a la CNN. Él va a haciendo el seguimiento del cohete a través de sus redes sociales.

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha asegurado a Antena 3 Noticias que hay pocas certezas de dónde caerá aunque reconocen que en el radio afectado hay zonas de Italia, Portugal, Grecia o España. Aclara que hasta ocho horas antes de la reentrada del cohete chino hay una enorme incertidumbre sobre las zonas en las que pueden caer fragmentos de la nave.

Alerta por la reentrada sin control de un cohete chino en la Tierra | Antena 3 Noticias

China niega que exista algún peligro

Según las autoridades chinas, la probabilidad que el artefacto impacte en un lugar habitado, es nula. De hecho, los analistas espaciales chinos explican que la llegada de "basura espacial" a la Tierra es común y que "la afirmación del Pentágono de que los restos del cohete están volando de regreso fuera de control y pueden causar daños si impactan en áreas habitadas no es más que la exageración occidental de la 'amenaza de China' en el avance de la tecnología espacial".

El problema principal para los expertos del Pentágono, es que el cohete es de gran tamaño y al no poder determinar con exactitud donde impactará, la preocupación porque algunas de sus piezas no se desintegren al entrar en la atmósfera, es alta. Esto podría provocar grandes daños si caen en zonas habitadas, que es el principal temor de todos.

¿Qué probabilidad hay de que caiga en Madrid?

La probabilidad de que el proyectil caiga sobre Madrid es "la misma de que te toque el Euromillón", explica en declaraciones a La Sexta Miguel Gilarte, presidente de la Asociación Astronómica de España.

La posibilidad de que restos del artefacto Long March 5B que China lanzó el pasado 29 de abril impacten en la capital es "ínfima, casi inexistente".

"Lo normal es que se desintegre" y "es más probable que impacte contra el mar que en superficie sólida", añade el experto.

"Solo una pequeña parte podría caer en el suelo y lo harían potencialmente en zonas alejadas de la actividad humana, como el océano", apunta Gilarte.

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