Kika, el perro guía que graba su día a día

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EN REINO UNIDO

Un ciego denuncia lo duro que es trabajar como perro guía colocando una cámara en su ayudante

Cansado de tener que soportar empujones, golpes y decenas de personas pasando a su lado sin ofrecerles ayuda, Amit decidió grabar el día a día de Kika, su perro guía. "Si alguna vez te has preguntado por qué papá se preocupa tanto por mí cuando estoy fuera, tal vez este vídeo te dé una idea de cuánto me tengo que concentrar para andar en un lugar tan transitado", decía en Twitter junto a la publicación de la grabación.

Un hombre ciego ha querido demostrar lo crueles que pueden ser muchas personas y lo duro que trabaja Kika, su perro guía. Todo comenzó cuando Amit Patel, de 38 años, perdió la vista hace seis años a causa del queratocono, una afección ocular progresiva por la que la córnea comienza a abultarse adoptando una forma de cono y que provoca una distorsión en la visión.

Fue entonces cuando comenzó a darse cuenta lo dura que puede ser la vida para las personas con limitaciones, pues en múltiples ocasiones se ha sentido discriminado por la actitud del resto de viajeros en transportes públicos.

Hace unas semanas, Amit tuvo que mantener el equilibro contra la puerta de un tren, pese a que hay una zona designada para discapacitados, mientras Kika se resbalaba con el suelo mojado. Tras el incidente, el exmédico escribió: "La gente puede ser tan egoísta que hacen que no pueden ver ni oír cuando les pregunto si hay un asiento disponible".

Por ello, decidió colocar una cámara en el arnés de su perro guía para mostrar lo duro que tiene que trabajar para ayudarle durante su día a día. Las imágenes muestran a decenas de viajeros en la estación de metro de Waterloo pasando por delante de Kika, empujándola e ignorando a Amit y su perra mientras intentaban subir una escalera mecánica. Ninguna de las personas que pasa delante de ellos se detiene para ofrecerles ayuda y pasan a su lado haciendo como si no existieran.

Tras grabar las imágenes, Amit escribió en la cuenta de Twitter de Kika lo siguiente: "Si alguna vez te has preguntado por qué papá se preocupa tanto por mi bienestar cuando estoy fuera, tal vez este vídeo te dé una idea de cuánto me tengo que concentrar para andar en un lugar tan transitado".

"Es muy humillante cuando lucho por encontrar algo a lo que agarrarme mientras trato de mantener a salvo a Kika todo el rato. Es entonces cuando las lágrimas se deslizan por mi cara. La vida ya es bastante difícil", explica Amit.

Kika es uno del 5% de perros lazarillos entrenados para llevar a sus dueños por las escalreas mecánicas, pero Amit señala que se puede llegar a enfadar mucho cuando los pasajeros la golpean o la pisan.

Amit denuncia además que normalmente tiene una ruta definida pero que cuando por motivos de mantenimiento cambian el sentido de las escaleras, normalmente el personal de la estación le ha ignorado.

Cuenta también que han sido muchos los taxistas que se han negado a montarle en su coche y que muchos pasajeros distraen a Kika tocándola mientras va en el tren.

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