Virus del mono B

China notifica la primera muerte humana por el virus del mono B

Un veterinario de 53 años ha sido la primera persona que ha fallecido a causa de este virus en China. A diferencia del coronavirus, este no es capaz de transmitirse entre humanos.

China notifica la primera muerte humana por el virus del mono B

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Un hombre ha muerto en China tras contraer un extraño virus llamado el virus del mono B, según revelaron las autoridades sanitarias chinas el pasado sábado. La víctima ha sido un veterinario de 53 años de Pekín y se ha convertido en el primer humano que ha fallecido a causa de este virus en China.

Según el Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades, el hombre trabajaba en un instituto de investigación especializado en la cría de primates no humanos. En marzo diseccionó dos monos muertos y un mes después comenzó a experimentar naúseas, vómitos y fiebre y finalmente falleció el 27 de mayo. En ese momento, se le tomaron muestras de sangre y saliva que se enviaron al mismo centro, en el que encontraron evidencias del virus del mono B. Además, dos de sus contactos cercanos, un médico y una enfermera, dieron negativo.

El virus del mono B

El virus del mono B, o virus del herpes B, es extremadamente raro, pero sí a menudo mortal en humanos, aunque suele prevalecer entre los monos macacos. En los casos notificados en humanos, suele atacar al sistema nervioso central y causar inflamación en el cerebro, lo que puede provocar la pérdida del conocimiento.

Así lo ha reconocido Kentaro Iwata, experto en enfermedades infecciosas de la Universidad de Kobe en Tokio, en declaraciones recogidas por The New York Times. Si no se trata a tiempo y de la manera correcta, la tasa de mortalidad es alta, cerca del 80%.

Menos de cien casos en el mundo

El primer caso de transmisión de primates a humanos se dio en 1932. Desde entonces se ha notificado menos de 100 infecciones del virus del mono B. El propio Iwata ha asegurado que la mayoría se han dado en América del Norte, donde se es más consciente de la enfermedad, por lo que es probable que haya habido más casos no detectados.

El perfil de las víctimas suele ser el de veterinarios, científicos o investigadores que trabajan directamente con primates y que podrían estar expuestos a sus fluidos corporales a través de rasguños, mordeduras o disecciones

Nikolaus Osterrieder, decano del Jockey Club College of Veterinary Medicine and Life Sciences en Hong Kong, ha asegurado en declaraciones recogidas por el The New York Times que este virus como el coronavirus son "la consecuencia de los saltos de especies", pero que a diferencia de la COVID-19, "en el caso del herpes B es un callejón sin salida, ya que no salta de un ser humano a otro".

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