Caza furtiva

Una cazadora sudafricana muestra su regalo de San Valentín, el corazón de una jirafa negra

La mujer subió a sus redes sociales varias fotos con el regalo que le había dado su marido, el corazón de una jirafa negra que ella misma había matado. Los usuarios no tardaron en mostrar su rechazo.

Jirafa

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Caza furtiva

Una cazadora sudafricana muestra su regalo de San Valentín, el corazón de una jirafa negra

La mujer subió a sus redes sociales varias fotos con el regalo que le había dado su marido, el corazón de una jirafa negra que ella misma había matado. Los usuarios no tardaron en mostrar su rechazo.

Merelize Van Der Merwe, una cazadora sudafricana de 32 años, ha levantado las críticas de los usuarios de las redes sociales tras colgar algunas fotos de su inusual regalo de San Valentín. El presente que le entregó su marido, Gerhardt Nell, no era otro que un corazón de una jirafa negra que ella misma había matado.

Su marido gastó más de 1.500 dólares para extraer el corazón a la jirafa

A pesar del rechazo que generó su publicación, la cazadora se mostró "absolutamente feliz" con el regalo y se defendió de la polémica admitiendo que matar a una jirafa es una forma de salvar a las especies amenazadas en Sudáfrica. "Si se prohíbe la caza, los animales perderán su valor y desaparecerán. La caza ha ayudado a rescatar muchas especies al borde de la extinción. Las únicas personas que protegen a estos animales son los cazadores de trofeos". Tal afirmación fue rápidamente rechazada por varias asociaciones que luchan por los derechos y la protección de los animales.

Van Der Merwe comenzó a cazar a una edad temprana y entre los más de 500 ejemplares que ha matado se encuentran leones, leopardos, elefantes y jirafas. En 2016 inició una exhaustiva búsqueda por toda Sudáfrica para encontrar una jirafa negra de edad mayor para cazar a modo de 'trofeo'. El matrimonio planeaba un viaje por San Valentín al centro turístico de Sun City pero un amigo los llamó para contarles que había visto una presa como la que ella quería. "Nuestros planes cambiaron rápidamente. Mi maravilloso esposo sabía que este era mi sueño. Estuve como un niño durante dos semanas, contando los días. Después me inundaron las emociones ".