La candidata, Von der Leyen, está en plena gira para recabar apoyos y hay tantas discrepancias sobre su nominación que se planteen retrasar la votación de su cargo hasta septiembre. Se ha reunido con los socialdemócratas que no parecen muy seguros de que su voto vaya a ir dirigido a ella. También se ha visto con los liberales que si que parecen más convencidos para votarla aunque le exigen más compromisos en cambio climático y en igualdad de género.

Pero la llave para llegar al cargo la tienen los Verdes que todavía están dudosos de si es la candidata adecuada."Si hablamos del sistema que ha llevado a su nominación. ¿Qué tiene que ver con los ciudadanos? Nadie la conocía. No viene de las insituciones europeas o de un proceso electoral. Y esto socava nuestro compromiso con la democracia. Para nosotros es importante estar cerca de los ciudadanos", comenta la eurodiputada británica Molly Scott Cato.

La exministra de defensa alemana no ha mostrado ningún interés en reunirse con los eurodiputados de la Izquierda Unitaria que han mostrado su enfado."Creo que muestra su total rechazo a los problemas más importantes que debemos afrontar en este momento y que están en el centro de las políticas de la izquierda europea: los problemas de los migrantes, del cambio climático y de estar ahí para la gente", dice la portuguesa Marisa Matias.

Su triunfo todavía está en duda. Hay que esperar al miércoles 17 de julio para saber si Ursula Von der Leyen es la nueva presidenta de la Comisión Europea.