En verano de 2015, 2016 y 2017 fueron abandonados tres bebés, uno cada año. Tenían pocas semanas de vida y fueron halladas en tres localizaciones diferentes.

Los servicios sociales se hicieron cargo de las menores y las reubicaron en diferemtes familias de acogidas hasta que la Policía se puso a investigar el caso, ya que no es común ese tipo de abandonos en Berlín. Pronto se dieron cuenta de que las niñas eran hijas de la misma madre, y posiblemente del mismo padre.

Ahora, los agentes buscan a una mujer que haya estado embarazada durante los meses de verano de los tres pasados años y que diera a luz de forma clandestina, posiblemente.

Las autoridades, antes de saber que eran hermanas, bautizaron a las niñas como Emma, Lillo y Hanna. Investigan si la madre podría haber sido forzada a abandonar a sus hijas: "Puede que no sean deseadas y buscaran hijos y la madre tenga algún tipo de adicción o sufra abuso", dicen los medios locales.

Una de las familias de acogida ha planteado la posibilidad de reunir a las pequeñas para que crezcan juntas.