Este verano hay que cuidar dónde tomamos un café o una cerveza con los amigos ya que los timos son bastante frecuentes en esta época. Es lo que le pasó a Juan Carlos Bustamante, un hombre de 62 años que decidió pedir dos cafés y dos botellas de agua en el Caffe Lavena en Venecia.

Es cierto que páginas que recomienda restaurantes ponían a este café como un establecimiento caro, pero Bustamante no se esperaba que esas consumiciones le llegasen a costar 43 euros. El cliente no dudó en denunciarlo a través de redes sociales y en poco tiempo, la cuenta se viralizó.

Pero este no es un caso único, en nuestro país también son conocidos estos timos y es que algunos establecimientos deciden inflar los precios, por ejemplo, añadir un suplemento de 30 céntimos si el cliente quiere la carne más hecha o cobrar a 10 céntimos el hielo, un servicio que debería de ser gratuito. Es por ello que este verano hay que estar atento a las cuentas para no llevarse ningún susto.