Publicidad

BAARLE, ENTRE BÉLGICA Y HOLANDA

Baarle, un pueblo holandés que cuenta con enclaves belgas

Baarle es un pueblo que está situado en Holanda, a unos siete kilómetros de la frontera con Bélgica. Su singularidad es que la localidad cuenta con decenas de enclaves tanto belgas como holandeses. La línea fronteriza serpentea por las calles y divide edificios, negocios y hasta casas particulares. Son límites heredados de la época medieval que provocan que vecinos tributen en distintos países.

Baarle es un pueblo situado en Holanda pero que tiene algunas de sus calles en territorio belga. Sus calles se han convertido en un auténtico puzzle de fronteras en las que viviendas, tiendas, centros comerciales o jardines están divididos a la mitad.

Las calles están señalizadas con unas cruces blancas pintadas sobre el asfalto que marcan si se entra en territorio belga. En caso de que la cruz caiga en la mitad de una puerta, la vivienda tendrá dos direcciones postales, una en Bélgica y otra en Holanda.

Los límites de Baarle se remontan a la Edad Media y desde entonces sus habitantes conviven en esta situación.

Dependiendo de la tienda se puede pagar en dos sistemas fiscales diferentes. Los clientes, dice una dependienta, preguntan mucho por si hay diferencias por los impuestos.

Cuando las marcas blancas dividen a la mitad una casa, hay que fijarse en qué lado queda la puerta principal.

Publicidad