Una mujer camina frente a una pared con varios mensajes a favor del aborto, el 16 de enero de 2021, en Caracas (Venezuela).

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Venezuela

Ayuda a una niña de 13 años que fue violada a abortar y acaba en la cárcel mientras el agresor sigue en libertad en Venezuela

Una niña de 13 años que fue violada por su vecino ha interrumpido su embarazo tras 12 semanas de gestación. Una educadora le ayudó a abortar y ha sido ella quien ha terminado en prisión en lugar del agresor. Este caso ha vuelto a provocar el debate sobre el aborto en Venezuela.

Una niña de 13 años ha sido violada por un vecino que vivía en su misma favela, en el estado de Mérida, al oeste de Venezuela. El hombre de 52 años la violó reiteradas veces hasta que la menor quedó embarazada.

Hasta los tres meses de gestación la pequeña no pudo conseguir una pastilla para interrumpir el embarazo. Fue Vanesa Rosales, una educadora que conocía la situación de pobreza de la menor y su familia, quien, conociendo también la situación de gestación en la que la pequeña se encontraba la ayudó. La madre de la pequeña denunció la violación y por petición de su gestora, la educadora le entregó el abortivo. La madre terminó detenida y acusada de asistir a un aborto, aunque fue excarcelada 22 días después.

La indignación en la opinión pública no ha parado de crecer dada al entrada en prisión de la educadora que auxilió a la menor y no su agresor. La activista y educadora Vanesa Robles facilitó la pastilla abortiva a la pequeña, ha pasado tres meses entre rejas y actualmente se encuentra bajo arresto domiciliario a espera de juicio. Donde se la podría condenar a 12 años de prisión.

La niña, que permanecía ingresada tras abortar, tuvo que declarar quien le había facilitado el acceso al medicamento, lo que sirvió para mandar a prisión de 90 días a la activista y educadora. El agresor fue detenido y puesto en libertad a las 48 horas por falta de pruebas.

Indignación en Venezuela

Según la legislación venezolana, realizar un aborto esta prohibido incluso cuando hay una inviabilidad del feto o la gestación es producto de una violación, como es este caso. Por ello, Vanesa Rosales es acusada por delinquir y provocar el aborto de la menor aun con su consentimiento. Además la activista está siendo juzgada por poseer más de 600 dosis de este tipo de medicamento, una aseveración que la defensa niega y señala como "falsa". La víctima, que vive en una situación de pobreza extrema, fue revictimizada al negársele el derecho a la salud. Y también ha provocado la indignación y un nuevo enfrentamiento contra la ley del aborto en Venezuela.

La opinión pública y numerosas Organizaciones de derechos humanos y piden la excarcelación de Rosales. La lucha feminista dentro del país sigue buscando lograr que el país despenalice, al menos, el aborto en tres causas humanitarias para la interrupción del embarazo: violación, inviabilidad del feto y peligro de vida de la madre, último permitido en teoría pero sin protocolo establecido.

El presidente de la Cámara, Jorge Rodríguez, indicó que temas como el aborto "serán seguramente discutidos". Vanesa Rosales sigue en una tensión constante de ser condenada por ayudar a una niña pequeña mientras el agresor sigue libre, aunque con una alerta roja de la Interpol.

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