Al menos 21 personas han resultado heridas al salirse un Boeing 737 de la pista y caer en el río St. Johns, el más largo del estado estadounidense de Florida situado en la ciudad de Jacksonville mientras intentaba aterrizar en medio de una tormenta eléctrica.

La Oficina del sheriff de Jacksonville ha dicho a través de la red social Twitter que las 21 personas heridas han sido trasladadas a un hospital para recibir tratamiento y ha señalado que todos ellos están en buenas condiciones.

Un especialista en la Estación Aérea Naval de Jacksonville ha explicado a la CNN que se trata de un Boeing 737 que llegaba a Florida desde Cuba y que podría haberse salido de la pista del aeropuerto mientras intentaba aterrizar acabando en el río St. Johns a las 21.40 (hora local).

El alcalde de Jacksonville, Lenny Curry, ha explicado también a través de Twitter que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha puesto en contacto con él para ofrecerle ayuda. "No se han registrado víctimas. Estamos todos juntos en esto" ha aseverado Curry.

Una de las pasajeras a bordo del avión, la abogada Cheryl Bormann, ha explicado a la CNN que el vuelo, que se había retrasado cuatro horas en su salida, hizo un "aterrizaje realmente duro" en Jacksonville en medio de truenos y relámpagos. "El avión chocó literalmente contra el suelo y rebotó, estaba claro que el piloto no tenía el control total del avión", ha añadido.

Encuentran las cajas negras del avión que acabó en el río St. James

Comienzan las labores para sacar del agua el avión de pasajeros que cayó a un río en el estado norteamericano de Florida.

Las autoridades han recuperado las cajas negras del aparato para determinar por qué se salió de la pista durante el aterrizaje.

Ninguna de las 135 personas que estaban a bordo sufrió daños y solo un bebé de tres meses pasó la noche en la Unidad de Vigilancia de un hospital