Brasil

Las autoridades de Brasil investigan 200 muertes en un estudio de un medicamento experimental del Covid-19

Las autoridades de Brasil investigan unas 200 muertes en un estudio de proxalutamida, un medicamento experimental contra el Covid-19.

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La Comisión Nacional de Ética en la Investigación (CONEP) investiga la muerte de unos 200 pacientes ingresados en varios centros hospitalarios que participaban en un estudio de un medicamento experimental contra el Covid-19. Así lo indica el órgano.

La CONEP es un órgano del Ministerio de Sanidad de Brasil que fiscaliza los protocolos de investigación en humanos. La comisión autorizó el estudio con proxalutamida a principios de este año 2021.

Sin embargo, señala que el que se realizó en el Estado de Amazonas implicó a más personas de las que se habían aprobado al inicio. El número de personas permitido era de 294, mientras que se admitieron a 645 participantes.

El estudio se llevó a cabo con "pacientes de cuidados intensivos gravemente enfermos", pero CONEP afirma que no había sido aprobado, según indica 'El País'. "Hay indicios de irregularidades en el estudio, así como transgresiones de las normas vigentes sobre ética en investigación con seres humanos", afirman en el documento.

Denuncias por el estudio

El organismo recibió varias denuncias del mismo experimento en Manaos, Maués y Parintins. Son ciudades del Estado de Amazonas, en el norte de Brasil. También se han recibido de otras tres ciudades del sur.

Varios investigadores de la Red Latinoamericana y del Caribe de Educación en Bioética de la Unesco hicieron públicos un documento. En él que señalan que podrían ser uno de "los episodios más serios y graves de infracción ética" y de "violación de los derechos humanos" de pacientes en la historia de América Latina.

"Es urgente que, si se demuestran las irregularidades, se investigue a todos los implicados y se les exija responsabilidades éticas y legales", indican en el texto. Aunque el médico responsable del estudio, Flavio Cadegiani, replicó que las afirmaciones de los investigadores de la Unesco "se basan en falsas premisas" debido a que el medicamento "no produjo eventos adversos graves".

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