Frente Polisiario

La Audiencia Nacional archiva la querella por genocidio y tortura contra el líder del Frente Polisario

El juez considera que las acusaciones de los testigos no coinciden y que, en cualquier caso, los hechos habrían prescrito. No obstante, mantiene otra causa abierta contra él.

Brahim Gali, líder del Frente Polisario

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El juez que lleva las investigaciones contra el líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, por presuntos delitos de genocidio, torturas y detenciones ilegales ha archivado una de las dos querellas por las que debe responder ante los tribunales. En concreto, se trata de la querella de la Asociación Saharaui para la Defensa de los Derechos Humanos (Asadedh) al haberse considerado que no queda acreditada su responsabilidad en los hechos que además habrían prescrito.

Ghali ha conseguido esquivar esta primera denuncia porque el magistrado cree que los testimonios de los testigos que han comparecido ante el tribunal contradicen las afirmaciones que se sostienen en dicha querella, un aspecto en la que insistía la defensa del acusado.

De igual forma, el magistrado que lleva la causa, Santiago Pedraz, asegura que aunque los hechos denunciados, por mucho que hubiesen acabado considerándose como válidos, ya estarían prescritos porque al haber ocurrido entre 1975 y 1990- y siguiendo el Código Penal vigente en el momento de cometerse (1973)- ya habrían pasado más de 20 años desde entonces, que es el máximo tiempo que dicha ley permitía para que unos hechos acarreasen consecuencias sobre el acusado.

No hay indicios de un posible genocidio ni "credibilidad" en los testigos

Otro asunto más a favor del líder del Frente Polisario que ha servido como aliciente para archivar la causa, es que en ese mismo código penal no se incluya el delito de genocidio, ya que no fue hasta 1995 cuando se incorporó a la actual legislación. Por tanto, tampoco podría ser juzgado por este crimen, que, además, Pedraza explica que no hay indicios de un posible genocidio porque "no hay rastros de esos subgrupos en los que dividen el pueblo saharaui según su localización geográfica".

Pero la causa principal por la que el magistrado ha decidido archivar la querella es porque hay una "insuficiencia manifiesta de detalles relevantes sobre las circunstancias de lugar y tiempo" y sobre "los detalles concretos de la participación del acusado en los mismos", por lo que estos hechos "restan credibilidad" a los testimonios.

"Un largo catálogo de torturas"

La denuncia sobre Brahim Ghali abarca desde un posible delito de genocidio, que ya ha sido descartado por el juez, hasta torturas de diferente calibre en la que se identificaron a 89 víctimas por parte de los denunciantes aunque advertían que "la lista de casos era desesperadamente extensa".

En la querella se describían situaciones de extrema violencia contra ciudadanos saharauis y los prisioneros de guerra. Encierros en baúles metálicos durante 23 horas al día, latigazos con cables eléctricos, apaleamientos, suplicio del agua o suspensión por los pies durante varias horas. Estas son solo algunas de las torturas de las que se informaba en la querella aludiendo a un informe de la ONG francesa 'France liberté' que recogía lo que calificaron como "un durísimo catálogo de torturas".

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