Nueva Zelanda se ha paralizado ante el peor atentado de su historia. El miedo ha invadido Christchurch, la ciudad donde se ha cometido el atentado. “No he podido volver a casa porque la zona está acordonada y ahora estoy en casa de una amiga”, explica el español Jorge que viven enfrente de una de las mezquitas atacadas.

El terrorista ha transmitido a través de su red social toda la secuencia del tiroteo. “Lo peor es que como todos los niños tienen móvil, uno de los francotiradores ha posteado en vivo la matanza y entonces algunos niños lo han visto”, dice Rocío una profesora de español en Christchurch.

A Noelia también le ha pillado en el colegio cuando ha ido a recoger a sus hijos, “a través de los altavoces nos han pedido que por favor entráramos junto con los niños a las clases, cerráramos las ventanas y nos sentáramos en el suelo, y hemos estado unas 3 horas”.

Un acontecimiento que ha cogido por sorpresa entre sus habitantes porque Nueva Zelanda es un país que no conoce el terrorismo.

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