Guerra Rusia - Ucrania

El análisis de Thomas L. Friedman y tres finales de la guerra en Ucrania: "El riesgo es que Putin haga una locura"

El pormenorizado análisis de Thomas L. Friedman, premio Pulitzer en tres ocasiones, sobre los cambios de escenario en la guerra en Ucrania, las posibles reacciones de Putin pasando por un ataque nuclear y los tres finales de consecuencias imprevisibles para el mundo.

Vladímir Putin celebra la anexión de cuatro regiones rusas

Vladímir Putin celebra la anexión de cuatro regiones rusas EFE

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En las últimas semanas, la guerra iniciada por Vladímir Putin con la invasión de Ucrania está girando y el escenario es completamente diferente, aunque no está claro cuál puede ser el resultado final. Si bien es cierto que Ucrania consiguió que Rusia tuviera que retirarse de forma caótica en algunos de los territorios que ya había ocupado, la tensión es máxima después del referéndum ilegal de independencia en las zonas que permanecían bajo el Ejército ruso sin ningún tipo de garantía democrática y que ha acabado con el anuncio de anexión de cuatro regiones ucranianas.

En este contexto, el Thomas L. Friedman, periodista de investigación que ha sido reconocido en tres ocasiones con el premio Pulitzer, intenta buscar respuestas a cómo puede terminar esta guerra con un resultado estable: "A veces las noticias están en el ruido, en lo que se dice y se grita, y a veces las noticias están en el silencio, en lo que no se dice".

En su opinión, tras hablar con voces expertas en la materia, existen tres posibles escenarios que pueden traer consecuencias conocidas, complicadas o incluso imprevisibles.

Las tres opciones con las que acabará la guerra

En un extenso artículo en 'The New York Times', Friedman se aventura a adelantar tres posibles finales de a la guerra entre Rusia y Ucrania en este segundo país, invadido a finales de febrero.

Opción 1: victoria de Ucrania

La primera opción sería que Ucrania consiguiera una victoria total, escenario ante el cual habría que estar preparados porque "se corre el riesgo de que Putin haga una locura cuando la derrota y la humillación le miren a la cara".

¿Cómo se le pide a un hombre que sea el último en morir por un error?

Profundizando en esta nueva posibilidad, puesto que hace meses nadie se hubiera atrevido a ponerla sobre la mesa, existe una probabilidad de que los soldados rusos y los ucranianos de habla rusa que se lanzaron con ellos pensando que ganarían y se quedarían para siempre se estén haciendo ahora la pregunta de John Kerry sobre la guerra de Vietnam: "¿Cómo se le pide a un hombre que sea el último en morir por un error?"

En un momento en el que es evidente la "gran mentira que fue toda esta guerra", en opinión del laureado periodista, la gente habla y los soldados que combaten del lado de Rusia se cuestionan su actuación, lo que abre una vulnerabilidad que puede provocar un colapso en cascada que aumente de velocidad progresivamente. El peligro de esto reside en que Putin ya ha señalado en numerosas ocasiones que está dispuesto a contemplar el uso de un arma nuclear si Ucrania y sus aliados de la OTAN empiezan a abrumar a sus fuerzas y se enfrenta a una completa humillación.

La esperanza de Friedman si esto ocurriera es que la CIA tenga "un plan encubierto para interrumpir la cadena de mando de Putin" y así conseguir que evitar que el mandatario ruso "pulse el botón" nuclear.

Opción 2: acuerdo sucio

La segunda alternativa es que se produzca un "acuerdo sucio" con Putin, que asegure un alto el fuego y detenga la destrucción. Sin embargo, según el periodista, se correría el riesgo de dividir a los aliados occidentales y "enfurecer" a muchos ucranianos.

Se trata de la opción que el periodista ve menos probable en estos momentos porque las fuerzas ucranianas están teniendo un gran impulso y parecen comprometidas a recuperar "cada centímetro de territorio ucraniano, incluida Crimea". No obstante, hay que tener presente que el invierno está a la vuelta de la esquina en esas latitudes y la negativa de Putin a vender gas natural a Europa puede disparar tanto los precios de la energía que obligue a cerrar más fábricas y a los europeos más pobres a elegir entre calentarse o comer.

En ese punto podría darse la situación de que Putin quisiera aprovechar el resultado, lejos de sus objetivos iniciales, para tener al menos algo que mostrar frente a todas sus pérdidas que se han producido hasta ahora y evitar la humillación total.

"Muchos líderes europeos aceptarían un acuerdo sucio"

En opinión de Friedman, muchos líderes europeos aceptarían este acuerdo, "aunque no lo digan en voz alta". En el momento en el que empiece a haber división en el seno de la Unión Europea, Putin, capaz de "olerlo", podría decidir que su mejor jugada para salvar una pizca de dignidad sería anunciar que está dispuesto a negociar un alto el fuego y que reanudaría los envíos de gas a la UE si se puede llegar a un acuerdo. No obstante, esto requeriría seguramente de una oferta a Zelenski que les garantice seguridad a los ucranianos, como la plena adhesión a la OTAN que ha solicitado este viernes por el procedimiento de urgencia. En su extenso análisis, el periodista explica que este acuerdo se puede considerar "sucio" porque implicaría que Putin acabaría como un triunfador ante los asesinatos y el hurto y demostrando que puede cambiar las fronteras de Europa por la fuerza.

Otra modalidad dentro de esta opción sería que Putin replegara a las tropas para llevarse a casa unilateralmente al menos un bocado de Ucrania, tratando de hacer más daño a las ciudades ucranianas que no controla tras haberse anexionado este viernes cuatro regiones de forma ilegal.

Opción 3: acuerdo menos sucio

La opción 3, en este sentido, también pasaría por un acuerdo, pero "menos sucio": "Volveríamos a las líneas en las que estaban todos antes de que Putin invadiera en febrero". Tal y como analiza Friedman, Ucrania podría estar dispuesta a vivir con eso, y tal vez incluso el pueblo ruso lo haría también, pero la condición previa sería que Putin fuera expulsado porque "nunca soportaría la innegable implicación de que su guerra fue completamente inútil".

"La peor opción es que Putin sea sustituido por alguien peor"

Ucrania se ahorraría más destrucción y se mantendría el principio de la inadmisibilidad de cambiar las fronteras por la fuerza, pero Putin sería el gran perdedor porque se vería obligado a admitir que han tenido unas 70.000 bajas, perdido miles de vehículos de combate y sufrido terribles sanciones económicas para nada. Sin embargo, un acuerdo de este tipo podría ser de interés para el pueblo ruso.

Por tanto, el escenario imaginable para que esto ocurra, según Friedman, sería que Putin fuese derrocado por un movimiento popular de protesta masiva o por un golpe de estado, lo que permitiría que toda la culpa recayese sobre él y que Rusia prometiese que volvería a ser un buen vecino si Occidente levantara sus sanciones. Zelenski, por su parte, tendría que renunciar a su sueño de recuperar las zonas de Ucrania tomadas por Rusia en 2014, como Crimea.

El mayor riesgo de este giro sería que Putin sea sustituido por alguien peor, alguien de su derecha ultranacionalista que afirme que Putin no luchó lo suficiente o que fue saboteado por sus generales. O bien, Putin podría ser sustituido por un vacío de poder y desorden en un país con miles de cabezas nucleares.

Consecuencias mundiales

La variación entre estos resultados es profunda, y la mayoría de las personas de este planeta se verán afectadas por el camino que tome el conflicto. "Puede que a usted no le interese la guerra de Ucrania, pero la guerra de Ucrania le interesará a usted, a sus precios de la energía y los alimentos y, lo que es más importante, a su humanidad", concluye Friedman.

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