El ministro del Interior de Italia, Matteo Salvini, ha acusado a la ONG catalana Open Arms de usar los rescates de inmigrantes en el Mediterráneo como "provocación política" y ha amenazado con requisar su barco si accede a un puerto italiano.

"Open Arms lleva seis días en el Mediterráneo y ahora amenaza con entrar en Italia. Le habría dado tiempo a alcanzar España, el país de esta ONG, que ha dado bandera a su nave y donde algunos alcaldes están dispuestos a la acogida", ha dicho el líder ultraderechista.

Las amenazas de Salvini son múltiples y Anabel Montes, jefa de la misión del Open Arms, asegura que el hecho de ver que están parados y que no hay salida genera a los rescatados más ansiedades y las amenazas de mateo Salvini no nos ayudan a tener esperanza. Sin embargo asegura que se tomarán estas amenazas para seguir luchando con más fuerza.

Se refería a la situación del buque de Open Arms, que desde la semana pasada espera frente a la isla italiana de Lampedusa (sur) a que se le asigne un puerto seguro para poner a salvo a 121 inmigrantes rescatados en el mar en dos operaciones distintas.

"Quizá estos señores solo quieren hacer una provocación política: evidentemente la vida de las personas a bordo no es su verdadera prioridad, sino que quieren a toda costa trasferir a los clandestinos en nuestro país", ha asegurado.

Salvini ha afirmado su decisión de mantener cerrados los puertos italianos a las naves de las ONG, a las que acusa de favorecer la inmigración irregular. Y ha avanzado su determinación a requisar la embarcación si la ONG quebranta esta medida, tal y como establece un decreto aprobado el pasado lunes y que, además, establece multas de hasta un millón de euros para los barcos que entren sin permiso en aguas italianas.

Open Arms ha lamentado hoy su situación de espera en el mar por sexto día consecutivo y ha criticado que esta Europa "inhumana sigue de vacaciones". El primer rescate fue el pasado jueves, cuando fueron salvados 55 inmigrantes, entre ellos dos bebés mellizos y una mujer embarazada, justo cuando su embarcación estaba "a punto de naufragar" y entraba agua, explicó entonces el fundador de la ONG, Óscar Camps.

El segundo se dio en plena noche del viernes y fueron socorridas y acogidas a bordo 69 personas, entre ellas dos niños y dos mujeres embarazadas y "una de nueve meses con contracciones", y muchos con "signos inequívocos de la violencia sufrida en Libia", de donde zarparon.

En la noche del sábado, la Guardia Costera italiana evacuó a dos mujeres en avanzado estado de gestación y a la hermana de una de ellas, puesto que sus fetos estaban mal colocados y, de ponerse de parto en la embarcación, podría haber problemas.

Los países europeos y seguros más cercanos a los que trasladar a estas personas son Malta e Italia, si bien estos mantienen sus puertos cerrados a las naves de las ONG y para permitir su atraque suelen exigir primero un acuerdo para reubicar a los inmigrantes en otros países del continente.

La ciudad de Valencia se ha ofrecido a acoger la embarcación y la comunidad de Extremadura a colaborar en la acogida de los inmigrantes. Por otro lado, las autoridades españolas han prohibido a Open Arms retomar la búsqueda activa de barcazas en peligro, limitando su actividad, y el 4 de julio la Marina Mercante le advirtió de que afrontaría multas de hasta 900.000 euros si contravenía su petición.