Guerra en Ucrania

Alina, ucraniana en España, no sabe nada de su hermano tras el ataque ruso al teatro en Mariúpol: "No contactamos con él desde hace 8 días"

Alina señala que lleva ocho días sin hablar con su hermano, que vive en Mariúpol, la ciudad donde ha sido atacado el teatro que se estaba usando como refugio. Explica que en la ciudad no hay ni cobertura y ni suministros básicos.

En resumen

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El bombardeo en un teatro que estaba siendo utilizando como refugio en Mariúpol, Ucrania, ha hecho crecer la preocupación sobre el estado de la población. En el reciento habían 1.000 personas dentro cuando se ha producido el ataque, del que hay supervivientes. Además, en el exterior del teatro se indicaba que había niños dentro.

La invasión de Ucrania por Rusia comenzó el pasado 24 de febrero. Alina es una mujer ucraniana que se encuentra en España, pero su familia permanece en Mariúpol, y ha explicado a Antena 3 Noticias cómo es la comunicación con sus familiares y la situación en la ciudad.

Ocho días sin poder hablar con su hermano

Sandra Golpe ha preguntado a Alina si ha podido establecer contacto con su hermano tras la ofensiva en Mariúpol. "No hemos podido contactar ni con él ni con otros miembros de su familia desde hace ocho días, no sabemos nada de ellos", ha respondido.

Alina tampoco ha podido hablar con otros amigos tras el bombardeo en el teatro. Sobre si sabe si alguno de sus allegados ha estado presente en el bombardeo al refugio Alina no está segura. "A lo mejor no conozco a ninguno de los que estuvieron dentro. El problema con Mariúpol es que no hay cobertura, no podemos contactar ni con familia ni amigos y no sé quién estuvo dentro o no".

"Con mis abuelos llevo dos semanas sin hablar y con mi hermano ocho días, pero tengo amigos que pudieron salir de la ciudad estos últimos días con sus propios coches y me cuentan lo que está pasando. Es un terror, la ciudad casi ya no existe", relata Alina.

Mariúpol: sin agua, medicamentos o conexión

En cuanto a las necesidades en Mariúpol, Alina apunta a que falta de todo, incluidos suministros básicos, como agua. "Las necesidades son de todo, no hay ni agua, ni luz, ni comida. La ciudad está totalmente rodeada y no llegan los corredores humanitarios. Y bueno, llega un punto en que las cosas se acaban. No quiero ni pensar en los niños que necesitan fármacos a diario y el problema es con todo", apunta Alina.

La ONG Médicos sin Fronteras publicó un audio de uno de sus miembros en Mairúpol el pasado 12 de marzo, en el que también se advertía de la falta de agua y conexión en los teléfonos. "No hay agua para beber ni medicamentos para más de una semana. Otro gran problema es que no hay conexión, la gente no sabe qué está pasando en Ucrania", narra el audio publicado.

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